OposiciónPermanente/Guanarteme.- El sindicato mayoritario del personal penitenciario en la Prisión de Tenerife II- Llano del Moro, CSI-CSIF, denuncia que la Guardia Civil no tiene efectivos suficientes para hacer los traslados de los reclusos hasta los centros hospitalarios, así que sólo realizan aquellos que conllevan riesgo vital, por lo que un preso con un brazo roto puede estar hasta dos días a la espera de ser llevado a un hospital.
Esto no es responsabilidad de la “Meretérica”, evidentemente, sino, como es lógico, del Ministerio del Interior, que hace, hace y hace, pero sin dinero ni personal. Eso si, putea al poco personal que tiene metiendole más horas que a un chino olímpico.
EL DIA (G. MAESTRE).- El problema de los traslados de los internos de Tenerife II a los centros hospitalarios se repite e incluso parece que empeora, ya que, si el pasado mes de mayo el sindicato CSI-CSIF denunció que se habían suspendido hasta 135 citas en lo que iba de año por la falta de escolta policial, ahora, este mismo sindicato alerta del perjuicio que la falta de medios les causa a los internos, que se ven obligados a esperar para ser trasladados a urgencias hasta dos días.
“La Guardia Civil considera que sólo hay dos causas para realizar salidas urgentes: aquellas en las que el interno necesita asistencia hospitalaria, y aquellas en las que se trata de un caso de urgencia vital. Actualmente sólo realizan éstas últimas por no tener medios humanos suficientes para hacer los dos”, señala el representante de CSI-CSIF, Raúl Buil.
Al parecer, cuando se produce algún incidente médico, los efectivos policiales preguntan a los funcionarios de prisiones que de qué tipo se trata y si no corre riesgo la vida del recluso, no se realiza. “Esto supone que si un interno se rompe un brazo, como no corre riesgo su vida, puede permanecer hasta dos días a la espera de ser trasladado a un centro médico por el acompañamiento policial. Obviamente se le atiende en la enfermería del centro penitenciario, pero de forma meramente paliativa, porque no hay medios especializados para más”, explica Buil.
Pero se dan casos aún peores. “Nos ha pasado que nos encontramos con que un preso tiene una sobredosis de droga y que, ante la imposibilidad de trasladarlo a un hospital, tenemos que ser nosotros mismos, los funcionarios y el personal médico, los que tenemos que establecer una guardia para comprobar cada media hora que sigue respirando”, señala el sindicalista.
Así las cosas, parece que la situación, lejos de avanzar no hace sino empeorar, ya que “si a esto se une que los traslados para consulta médica se han reducido también mucho por el mismo motivo, se podrán imaginar el sobreesfuerzo que esto supone para los funcionarios y también para los propios reclusos, que continuamente pierden sus citas médicas por problema ajenos a ellos”.
Esto choca con el hecho de que recientemente se hayan incorporado 8 nuevos agentes a prestar servicio en el centro penitenciario, siendo el destino que más ha visto ampliada su plantilla en Canarias en lo que va de año.
Por su parte, desde el Instituto Armado se recuerda que ya se ha llegado a importantes acuerdos con la Consejería de Sanidad y la dirección del Hospital Universitario de Canarias, con el fin de mejorar la asistencia sanitaria a estos pacientes, acordándose la toma de medidas destinadas a garantizar su privacidad e incluso su mejor acceso al centro hospitalario con una zona de aparcamiento exclusivo. Sin embargo, no reconocen que siga existiendo este problema.
135 citas anuladas
El hecho de que un preso con una fractura pueda estar sin atención médica especializada hasta 48 horas es preocupante, pero también lo es que, por la falta de efectivos, muchos de los internos no puedan acudir a sus consultas médicas ordinarias. A fecha 30 de mayo de 2008, 135 citas hospitalarias se perdieron debido a esta circunstancia, cuando en el mismo periodo del año pasado esta cantidad no superó la decena.
Y es que prácticamente a diario los funcionarios de prisiones preparan a los diez internos a los que le toca ser trasladados a los centros de salud o al hospital y quedan a la espera de saber cuántos de ellos finalmente podrán ser trasladados. “Generalmente nos dicen que sólo pueden llevar entre 4 y 6 y el resto queda pendiente para otra ocasión, pero esto es un gran trastorno porque se les ha tenido que pedir cita, en ocasiones se les han hecho pruebas, cuyos resultados van a conocer, etc. De todas maneras lo peor es la lista de espera que se va generando y que no hace sino crecer y crecer”, denuncia Buil.
Así las cosas, parece que el colapso de la enfermería es cuestión de tiempo “porque los médicos están cumpliendo con sus obligaciones y los funcionarios también pero por una cuestión ajena, como es la del acompañamiento policial, todo ese trabajo no está fructificando y los traslados suspendidos se acumulan, haciendo que todos lo que los nuevos se sigan retrasando más”.
¿Se dan ustedes cuenta que el problema penitenciario de Canarias, como el de muchas regiones del estado español, no es de MACROS? Ya, es muy grande y muy amplio, ¿verdad?. Pues entonces será de lo que falta, co…..
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