OposiciónPermanente/Guanarteme.- Las prisiones del archipiélago canario están, como las de la mayoría del estado español en estado de excepción. La inmensa masificación que sufren, la falta de medios y de personal, llevan al incumplimiento total del objetivo de reinserción social, de respeto a los derechos básicos de los presos y al trabajo en condiciones penosísimas de los trabajadores penitenciarios.
La falta de personal será un mal endémico de las prisiones canarias. La mayor parte de los trabajadores penitenciarios son de fuera y no van a las islas con la intención de quedarse sino de pasar un par de años y regresar a su tierra. Casi todos ellos son funcionarios en prácticas o de primer destino. Nadie en las islas se ha preocupado de esta situación y nadie ha fomentado que los canarios opositen a este trabajo. Hay quien diga que “hacen bien” pero, yo creo que sería necesario. Es una pena que se vean casi más canarios en la Academia Militar Logística de Calatayud que como trabajadores penitenciarios.
No hay interés en las instituciones en colaborar en este tema. ¿Harían falta más centros de formación?
Sobre este tema hay una interesante entrevista a la Directora de Tenerife II, Ana Isabel Serrano. En la misma reconoce estos problemas y vislumbra un negro futuro.
{Otra cuestión que abordó fue la falta de medios humanos y materiales dentro del Centro, señalando que hay sólo seis psicólogos para 1.400 personas, lo que a su juicio ilustra esta realidad. A estos seis profesionales se suman catorce alumnos en prácticas de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Laguna, a través del convenio suscrito entre las dos instituciones.
Serrano destacó que en la prisión se llevan a cabo muchos programas de intervención y tratamiento, “a pesar de la precariedad de los medios, y la gente está muy contenta”. La directora remarcó que los internos, tanto los hombres como las mujeres, son “tremendamente agradecidos” y la idea del equipo directivo es que todo el tiempo que pasen en el Centro “transcurra de la mejor forma posible para ellos, así como que les resulte útil de cara a la reinserción”. La responsable de Tenerife II insistió en que la población reclusa es muy alta, “por lo que falta de medios hay siempre” y, a pesar de reiterar las múltiples iniciativas que se están desarrollando para paliar esa realidad, hizo hincapié en que “siempre hace falta más”.} Leer más.
La política represiva del estado con leyes y más leyes que envian a la cárcel a cualquiera que “se mueva”, las restricciones a la libertad condicional, el cumplimiento de penas en la cárcel de toxicómanos o enfermos mentales, la debacle de la educación pública abandonada por los políticos, la falta de intervención social en lugares marginales, la tasa de paro (una de las más altas si no la más alta del estado), la corrupción a todos los niveles…. son algunas de las causas de la masificación de los centros penitenciarios canarios.
Recientemente se quejaba un sindicalista de CSIF de los módulos de madres, inexistentes en Tenerife II, y de que conviven presas sin hijos con los menores de las demás internas. Es una situación intolerable. El estado permite que los niños de o a 3 años ¿vivan? en la prisión y, esto es algo que en este blog siempre he criticado. Y que criticó la Directora General hasta que se sentó en el sillón. Es una barbaridad que estas criaturas esten en semajante sitio y es una barbaridad que puedan ser utilizadas como terapia para sus madres.
Si no se gastara tanto dinero en excursiones militares por el mundo que sólo defienden intereses económicos y políticos, se podrían tener instituciones amables que se hicieran cargo de estos niños.
Y de los toxicómanos y de los enfermos mentales y de tanta gente que lo que necesitan es ayuda y el cariño que nunca han tenido, no palo y tente tieso.
Una ayuda que también, por supuesto, necesitan las victimas y que podrían fundirse en una política común.
Pero la solución del estado es abrir una macro-cárcel, no hacer centros pequeños (hasta 400 internos) por otras islas, como Lanzarote, Fuerteventura o La Palma, no, hacer una ciudad de la delincuencia para mil presos, que serán dos mil con las literas, en una zona equivocada, obligando a los vecinos a aceptar por narices ese “modelo de desarrollo” porque así se lo presentan, con una serie de patrañas y faroles que, los que llevamos tiempo en estas casas, sabemos que es incierto en muchos casos, y en otros casos es el modelo que menos riqueza crea. Eso por supuesto obviando la inmoralidad que supone presentar un lugar lleno de personas, cuyo objetivo es la reinserción social de las mismas, como un modelo de desarrollo económico.
Hay sitios en la isla de Gran Canaria más optimos para la ubicación de una Prisión. Pero el bombardeo mediático es terrible, porque esa es la única solución, SU solución. Incluso ahora después de quince años, se acuerdan y nos recuerdan que existen 1.200 presos canarios dispersados por la península, ¡que morro!. Y algún sindicato en la prensa día si y día también presionando para continuar con la política parchística de la DGIIPP.
Y es que es más fácil hacer tragar a unos vecinos, que reunir a todos los políticos canarios y obligarles a confeccionar un gran acuerdo social para prevención de la delincuencia, reinserción social y educación general y, en último caso para planificar la ubicación de centros de internamiento, racionales y en lugares adecuados.
El problema canario se arrastra desde hace muchos años, y ahora se quiere hacer ver que se soluciona con una macro de mil ochenta plazas, ecológica y no se cuantas cosas. Si se quiere desmasificar Tenerife II y Salto del Negro y traer a los 1.200 de la península, perdonen pero, a mi no me cuadran las cuentas. Alguien miente.
Eso si, los políticos canarios si que ponen interés y pierden el culo por crear la Policía Canaria, otra más. Por si eramos pocos, parió la cabra.




Mayo 26, 2008 a las 2:12 pm |
Para cuando una macromanifestacion? Creo que esto no afecta sólo a la gente de Juan Grande sino a todos los canarios en general. Ni macrocárceles ni más pistas de aeropuerto.
Fdo: un teldense
Mayo 26, 2008 a las 8:41 pm |
Primero creo que todas las fuerzas contestatarias deberían estar unidas, respetandose sus peculiaridades, pero unidas. Segundo, creo que hay que concienciar a todos los canarios que el modelo de desarrollo que les quieren imponer ni es el mejor ni es el único. Por ejemplo deberíamos mirar más hacia el modelo nórdico que hacia el mediterraneo-especulador imitador rancio del más detestable Milton Friedman.
Pero eso, amigo Rayco, concienciar a los canarios, es una labor casi tan penosa como la que tienen los chinos con el terremoto. Y lo digo por la presión de los grupos mediáticos de la comunicación.
Esa es mi opinión. Y por supuesto, estoy contigo. Por cierto, tampoco queremos más Kmts. de autopista, que ya vale .
Gracias por tu opinión.
Julio 2, 2008 a las 11:49 pm |
La Asociación Chuchango Verde rechaza la construcción de una macro cárcel en Gran Canaria.
La aprobación del Plan de Centros Penitenciarios del Consejo de Ministros del viernes 18 de noviembre de 2005, a partir del cual se decide construir una macro cárcel en Gran Canaria, lejos de solucionar el actual problema de hacinamiento que sufre la prisión de Salto del Negro, es una apuesta por políticas manifiestamente contrarias a la reinserción de la persona penada. Baste comprobar el diagnóstico de las personas habitantes de las citadas instalaciones, para comprobar que no se necesitan más cárceles, sino más medidas alternativas. Esta idea, queda reforzada por el escaso éxito de las cárceles para frenar la delincuencia y por consiguiente lograr una efectiva reinserción. El coste económico de las mismas supera el triple que el de un centro alternativo como veremos más tarde.
Tanto las cárceles canarias como las del resto del estado, están repletas de presos enfermos, el 80% son drogodependientes, 1 de cada 3 sufre Hepatitis C, y el 15% tiene VIH. El número de enfermos mentales en prisión es elevado, y en aumento desde la puesta en marcha de los juicios rápidos que dificultan su detección. Las infracciones origen de las condenas se deben mayoritariamente a pequeños delitos contra la propiedad, a fin de sufragar la drogadicción. El 70% de los que reinciden -a la que se va convirtiendo en su segunda casa- se debe a delitos contra la propiedad. El 14% se debe a delitos relacionados con el tráfico de drogas. La tasa de delincuencia grave es mínima. Los robos con violencia e intimidación y los delitos contra la libertad sexual no suponen ni el 5% del total, y los homicidios no llegan al 2% de los mismos.
Los resultados de la actual política penitenciaria hablan por sí solos. El fracaso del actual sistema de macro cárceles es estrepitoso, el 73% de los actuales presos han sido condenados con anterioridad. De los excarcelados el 49% vuelven a prisión en un corto periodo de tiempo, en menos de tres años.
Así pues, ante este panorama de una población penitenciaria mayoritariamente enferma, que comete delitos de leve peligrosidad y que no logra su reinserción en el actual modelo, no queda sino proponer un debate serio, a fin de introducir una nueva política penitenciaria, que se sustente en la prevención, y en atención/subsanación de las causas origen de la delincuencia, que no son sino la exclusión social de que proceden y a donde se reintegran una vez extinguida la condena, así como la creación de centros alternativos de atención al drogodependiente, enfermo mental y discapacitado intelectual, a fin de lograr el fin de la delincuencia y una efectiva reinserción. Todo ello acompañado de una nueva política de drogas que debata su legalización y ponga fin a la criminalización de los drogodependientes.
El interés social es evidente, y el económico claro, véase la diferencia espectacular entre los costes que genera al Estado de una persona que se encuentra en prisión a otra que está en una Comunidad Terapéutica.
La cantidad destinada a la política penitenciaria se distribuye aproximadamente:
- 86.82% a instalaciones, administración y vigilancia.
- 13.16% a programas de rehabilitación y reinserción
- Cantidad anual que cuesta al Estado la plaza de persona presa en un centro penitenciario: 12.659,60 €…
- Cantidad anual que cuesta cada nueva plaza en una macro cárcel: 32.850 €, es decir, más de 5 millones de ptas.
- Por día en macro cárcel 90 €
- Por día en un programa de rehabilitación 18 €
Así pues, rehabilitar a todos los presos con problemas de drogadicción costaría anualmente en España unos 309.310.879 €, entre programas de rehabilitación y comunidades terapéuticas. Mientras que el coste anual que representan las personas presas al Estado oscila en torno a los 973.639.609 €. Por ello, debería destinarse el dinero previsto en centros de esta naturaleza y no en incrementar los Centros Penitenciarios.
Por otro lado, la extensión de la utilización de medios telemáticos, con las adecuadas garantías para no vulnerar los derechos de los presos, puede ser un medio útil para evitar el actual hacinamiento en las prisiones.
Por eso desde la Asociación Sociocultural Chuchango Verde, queremos mostrar a la sociedad, a sus instituciones y a los partidos políticos nuestra preocupación por la falta de claridad y de criterio a la hora de tomar la importante y trascendente decisión de futuro de construir una macro cárcel en la isla de Gran Canaria, tal y como tiene aprobado y proyectado el actual Gobierno del estado.
El rotundo rechazo a la construcción de un centro de este tipo en nuestra tierra responde entre otros, a los siguientes motivos:
1. Los planes del actual gobierno en materia de ejecución penal, según sus propias declaraciones son muy claros: finalizar las macro-cárceles que están construyendo por todo el estado. El costo de construcción de cada centro asciende a casi 100 millones de euros y el tamaño medio de los centros que se propone es de más de 1.000 plazas. En el caso de Gran Canaria, ya se ha decidido su ubicación en el municipio de San Bartolomé de Tirajana con los siguientes datos:
Superficie parcela:
-
Superficie construida:
-
Superficie ocupada:
-
Número de plantas:
4
Celdas:
1008
Capacidad complementaria:
206
Ingresos:
72
Régimen cerrado:
50
Enfermería:
64
2. Estos planes, no hacen sino asentar la apuesta por un modelo de ejecución penal fundamentado en convertir el encarcelamiento de personas en un negocio que va desde la construcción de las infraestructuras, hasta la gestión y administración de los centros. Ni que decir tiene cuales son las consecuencias en las prisiones: incremento del número de personas presas y reproducción de las condiciones de encarcelamiento que traen consigo el hacinamiento, la enfermedad mental, violencia, muertes, suicidios, etcétera.
3. Existen múltiples medidas que ahora mismo contribuirían a desarrollar políticas alternativas destinadas a la modernización de las respuestas frente al delito, y a la erradicación de la situación infrahumana e ilegal que viven las personas encarceladas y sus familiares. Estas propuestas, al contrario que la cárcel, son una garantía de protección de la ciudadanía, en la mayoría de los casos implican escasas o nulas modificaciones legales, y siempre, unos costos económicos infinitamente menores a los miles de millones destinados en la actualidad a crear más macro cárceles.
4. Consideramos que además del importante reto de fondo: desarrollar a medio y largo plazo alternativas a la pena privativa de libertad experimentadas en otros países, para lo cual habrá de abrirse un profundo debate social y político sobre la despenalización, y un trabajo de investigación, experimentación y creación de nuevos marcos jurídicos e institucionales que permitan organizar formas de justicia alternativas a la “justicia penal”: arbitraje, negociación, mediación, reconciliación, trabajo comunitario, servicios asistenciales, entre otros.
5. Para ello resulta imprescindible la paralización inmediata de los planes de edificación de macro cárceles porque no son necesarios más depósitos de personas abandonadas, sino el desarrollo de un sistema de prevención y lucha contra el delito alternativo al negocio del encarcelamiento de las personas más vulnerables en nuestra sociedad, un negocio subvencionado con dinero público, del que se benefician empresas privadas y particulares, y que tan solo contribuye a reproducir la inseguridad ciudadana.
6. No existe un diagnóstico sobre las necesidades de plazas (número, tipo, formas de cumplimiento) ni a nivel de la Comunidad Autónoma de Canarias, ni de Gran Canaria en particular que fundamenten la pertinencia de este proyecto y, se ha utilizado mediáticamente el argumento de que las cárceles de Salto del Negro y Tahiche están en condiciones deplorables no por una preocupación por las personas recluidas en ella, sino por el interés de justificar la necesidad de nuevas cárceles.
7. El actual modelo de prevención y lucha contra el delito que tenemos viene demostrando que se centra principalmente en la criminalización selectiva de colectivos en situación de exclusión social y de determinados tipos de disidencia política, no existiendo un debate político participativo sobre qué modelo y prioridades en la lucha contra el delito se ha de establecer desde los intereses generales y plurales de la ciudadanía y no desde los intereses particulares del estado y de sus aparatos de control policial y penal. Y mucho menos existe un diagnóstico y debate sobre las respuestas más adecuadas que hemos de articular para la prevención y tratamiento del delito.
Por todas estas razones rechazamos estos proyectos e instamos a todas las instituciones implicadas a que se pronuncien explícitamente en contra de la construcción de “Centros tipo” en Canarias como los planteados en la isla de Gran Canaria y la apertura de un debate sobre el modelo penitenciario en el archipiélago.
El debate está abierto y una de las actividades principales que desde el Chuchango verde queremos continuar impulsando y ampliando es la de alimentar, profundizar y extender esta vital discusión que no dudamos será un factor para romper, o al menos alterar, la inercia con la que se viene imponiendo un modelo único de ejecución penal que no deja de ser continuista, ineficaz y perverso en el sentido de estar sustentado en una contradicción endémica entre los objetivos confesados sobre el papel que supuestamente cumple el actual sistema de justicia criminal en la lucha contra el delito, y sus efectos reales que nada tienen que ver con su misión declarada.
Visita http://www.chuchangoverde.com
Julio 3, 2008 a las 10:51 pm |
Pues gracias por la visita y por el comentario, con el que estoy totalmente de acuerdo.
Pero es que aún poniéndonos en el lugar de la Administración, cosa desagradable, no es el mismo el impacto de semejantes moles en terrenos peninsulares que en una isla. Seria como pretender utilizar cosechadoras en la Gomera o realizar los vuelos entre islas en 747, una barbaridad.
Sigo intentando visitarles pero hoy algo pasa que no entra ni con paciencia. Probaré en otro momento. Saludos.